Notas Fecode

Los protocolos inventados por la CNSC

Los nuevos protocolos son evidente cambio para responder a los mandatos de la OCDE en congelar el estatuto 1278 y regular los ascensos docentes.

Los nuevos protocolos de la Evaluación de Desempeño que regirán a partir del próximo año son un reflejo de la política neoliberal que limita la labor del maestro, atenta contra su estabilidad laboral y lo reduce a ser un simple operador de estrategias establecidas por el Gobierno.

El Ministerio de Educación nacional puso a disposición los protocolos para la evaluación anual de desempeño de los docentes y directivos docentes regidos por el estatuto 1278, los cuales empezarán a regir desde el 2019. Para el Centro de Estudios de Investigaciones Docentes de Fecode, estos protocolos buscan estandarizar la práctica pedagógica, ejerciendo un control político e ideológico de la profesión.

Giovanny rojas, asesor del CEID, explica: “el Ministerio de Educación Nacional siempre se ha limitado a herramientas tecnocráticas restringidas que no tienen en cuenta los proyectos educativos institucionales. Así como tampoco los contextos y la particularidad de los colegios donde los docentes desempeñan sus labores”.

De acuerdo con el magisterio, este modelo de evaluación obliga a los docentes a seguir de manera sumisa las orientaciones del gobierno sobre calidad. Es una herramienta de manipulación y control del docente para que trabaje en favor únicamente de los estándares y el índice sintético de calidad.

“Es un quehacer pensado desde lo mecánico, lo instrumental y lo operativo, como si los docentes fueran máquinas, que al final deben dar resultados de calidad; así mismo, esta evaluación descansa toda la responsabilidad en los docentes”, puntualiza John Ávila, director del CEID.

Para el Ceid, desde la guía 31, la directiva ministerial 26 sobre evaluación anual de docentes y directivos docentes, se establecieron herramientas que no tuvieron en cuenta la voz de los docentes. Ahora con los nuevos protocolos de evaluación, que se establecieron de forma unilateral a partir de un acuerdo de la comisión nacional del servicio civil lo que se hace es reducir aún más la labor del maestro.

Giovanni Rojas, asesor del Ceid de Fecode, finaliza: “en el fondo lo que se pretende es establecer un currículo único nacional, un tipo ideal de maestro, un maestro operador, funcional, que no piense y que no tenga creatividad, por ello, los protocolos de desempeño laboral son una muestra de ello. La última directiva ministerial, la resolución 25, lo que hace es refinar ese mecanismo de control o ese dispositivo que se ha construido desde escritorios y con el que tienen en cuenta la educación y los elementos pedagógicos”.