Notas

Qué ha pasado con la matrícula cero en el 2022

El programa de gratuidad en la educación superior aprobado en la reforma tributaria de 2021, hoy tiene por fuera del sistema educativo a miles de estudiantes, a causa de la falta de cobertura y la ausencia de indicadores y proyección que tuvo la iniciativa desde su concepción.

Para este 2022, el gobierno planteó el programa matrícula cero, con Generación E, una política de ley de inversión social de gratuidad para beneficiario solo a jóvenes 700.000 jóvenes de estratos 1.2 y 3 inscritos en el Sisben, los cuales podrían inscribirse en las 63 instituciones de educación superior pública autorizada por el gobierno. Sin embargo, el gobierno ignora que la crisis económica sigue en aumento y no toma en cuenta a los jóvenes de esos estratos que no están registrados en el sistema de identificación, como posibles beneficiarios de programas sociales, ya otros, cuyas familias se han perjudicado por la pandemia y han tenido que escoger entre comer o estudiar.

Cristian Serna, presidente de Acrees: “Nosotros hemos dicho que el problema de la educación superior es que no se garantiza como un derecho fundamental en la educación pública, frente a esto, precisamente, nosotros hablamos del problema de la matrícula cero, que solo se le garantizamos a los estratos 1, 2 y 3, porque eso es desconocer las realidades socioeconómicas, ya que hoy hay personas de estrato 3 y 4 que como consecuencia de la pandemia no tienen posibilidades de estudio”.

Si bien el gobierno destinó 49 billones de pesos para gratuidad en educación superior, esos recursos no son suficientes en el entendido que para tener una gratuidad 100% no solo se debe cubrir el valor de la matrícula, también se debe en tener en cuenta gastos de alimentación, vivienda, transporte, material de estudio entre otras necesidades que requieren los estudiantes.

Cristian Serna, presidente de Acrees: “En las universidades públicas ahora se garantiza hasta cierto número de matrícula cero, pero como es un compromiso del gobierno nacional, uno tiene que hacer todo lo posible para seguir garantizándole a las demás personas, pese al déficit que todavía tienen las instituciones de educación superior en el país, como la anunció el SUE”.

Esto evidencia que en realidad el gobierno no plantea una verdadera política de gratuidad educativa sino una forma de dispersión que en realidad no da solución a las problemáticas que enfrenta la educación superior, en particular porque nuevamente se evidencia el poco apoyo para la universidad pública y la facilidad para que los estudiantes queden a merced del oneroso Icetex.

Camila Alvarado, representante estudiantil ante el consejo académico de la Universidad de Nariño: “Esta nueva modalidad para ingresar a la matrícula cero no cubre, como tal, a la mayoría, porque sabemos que hay estudiantes de estrato 1, 2 o 3 que no están estratificados, pero que tampoco tienen sisbén, lo que lo hace una situación compleja, por eso, seguimos convencidos que debemos buscar la gratuidad universal”.

Se requiere una verdadera política de gratuidad para educación superior que sea incluyente, equitativa y para todos.